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viernes, 13 de noviembre de 2015

Fortalecer los contactos internacionales de la clase trabajadora; Bolesław Bierut, 1948


«La vibrante vida cotidiana de las masas trabajadoras nutre el poder creador del hombre y su gran capacidad para lograr un cambio social. Los mayores representantes del pensamiento social progresista revolucionario se inspiraron en las fuentes de este poder creativo. Y a partir de las fuentes de esta fuerza creativa, surgió la ideología revolucionaria del proletariado el cual fue transformado y plasmado por las mentes brillantes de Marx y Lenin en un gran programa social, ideología que ahora está dirigida y enriquecida por el gran y brillante líder del proletariado mundial y del Partido Comunista (bolchevique) de la Unión Soviética: Iósif Stalin.

En el curso de los largos años de lucha revolucionaria contra el zarismo, contra fascismo nativo y extranjero, contra la bárbara invasión de Hitler, el movimiento obrero polaco encabezado por nuestro partido fue adquiriendo una solidez y madurez que le ha permitido liderar el amplio movimiento social de las masa trabajadoras de la ciudad y el campo, el cual tiene como expresión política el Blok Demokratyczny –Bloque Democrático–.

En la heroica lucha a vida o muerte contra el invasor, las masas trabajadoras recibieron la ayuda desinteresada y fraternal del ejército libertador de los pueblos de la Unión Soviética, y gracias a esta ayuda, nuestro país que había sido devastado por los invasores hitlerianos, adquirió la libertad, con la cual las actuales la masas del pueblo polaco están trabajando incansablemente la nueva Polonia. El plan de esta construcción será preparado bajo la unificación de los partidos obreros, que deben ser los guardianes fieles y firmes de la gran ideología revolucionaria del proletariado; el marxismo-leninismo, en la base de la alianza política y la ayuda de todos los partidos del Blok Demokratyczny –Bloque Democrático–.

Utilizando los ochenta años de experiencia en el movimiento obrero polaco, la experiencia de los cien años de lucha de la clase obrera internacional, la experiencia de la revolución rusa victoriosa sumado a la construcción socialista exitosa de los treinta años en la Unión Soviética, y basándonos en los fundamentos ideológicos del marxismo-leninismo, estamos llevando a cabo el gran acto histórico de unir el Partido Obrero Polaco y el Partido Socialista Polaco como acto de unificación política de la clase obrera polaca.

El partido obrero unificado resultante, debe tomar sobre sus hombros la responsabilidad histórica del futuro del pueblo polaco, el futuro que debe garantizar su bienestar. Debe estar firmemente unido a las fuerzas del Blok Demokratyczny –Bloque Democrático–, y ser capaz de asegurar que la eminencia política y cultural que Polonia puede y debe alcanzar entre las naciones progresistas del mundo. Tan sólo este partido, sobre la base de la alianza de los obreros, los campesinos y la intelectualidad, será la expresión política plena del Blok Demokratyczny –Bloque Democrático–, y será el único que puede proporcionar a los trabajadores de Polonia una prosperidad cada vez mayor.

Ni por un solo instante podemos dormirnos en nuestros logros, porque lo que hemos logrado hasta ahora en el camino de la construcción de la nueva Polonia, no es más que un comienzo hacia la realización de los grandes objetivos y las tareas que enfrenta nuestro pueblo.

Marchando hacia adelante con valentía bajo la bandera del marxismo-leninismo, a la cabeza de las masas trabajadoras de Polonia, nuestro partido cumplirá con éxito sus tareas históricas. (Bolesław Bierut; Para lograr la completa eliminación de las desviaciones derechistas y nacionalistas, 1948)

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Para construir una Polonia socialista; Bolesław Bierut, 1948


«El Pleno del Comité Central define caminos concretos de la lucha de la clase obrera y los campesinos pobres y medios con el fin de restringir la explotación por parte de los elementos capitalistas de los estratos que trabajan en el campo, para ayudar a la gran mayoría de la población rural a privar a los kulaks de sus posiciones privilegiadas.

El Pleno del Comité Central define las formas y medios concretos de la realización de estos objetivos en todos los ámbitos de la vida rural; en materia de mantenimiento de un premio suficientemente rentable por el grano; una política fiscal correcta; una política de clase correcta en relación a los créditos agrícolas; la ampliación y reorganización de la red de depósitos de maquinaria, lo que les permitirá servir en primer lugar con dichas ayudas a las mayores necesidades que sufren las familias campesinas, ya que algunas carecen de instrumentos agrícolas adecuados; desarrollo a gran escala y aplicar una democratización para lograr un trabajo más eficiente de las cooperativas campesinas de asistencia mutua: y por último, la depuración y actualización de todo el aparato económico y administrativo en el campo.

No puede haber ninguna duda de que la ejecución de estas decisiones del Pleno del Comité Central dará lugar a un gran aumento en la actividad de las masas de campesinos, les permitirá mejorar su posición y contrarrestar a los elementos ricos del campo en la lucha para limitar la explotación capitalista en el campo, y por supuesto estas medidas va a elevar el nivel material y cultural de los campesinos.

En la elaboración de las decisiones y conclusiones del Pleno del Comité Central de julio de 1948, se aclaró la posición del partido en relación con las cooperativas de productores del campo, y le dio respuestas concretas a una serie de dudas expresadas por los campesinos en esta materia.

Al tiempo subrayaba firmemente que el proceso de conmutación del individuo a la agricultura colectiva requeriría mucho tiempo, el partido es de la opinión de que esta es la única manera de asegurar una rápida mejora en el bienestar rural, el único sendero para abolir la pobreza y la explotación capitalista. Al mismo tiempo, el Pleno del Comité Central advirtió contra toda prisa nociva en el asunto, ya que dicha celeridad en este sentido sería equivalente al aventurerismo. El Pleno del Comité Central estableció como principio el carácter absolutamente voluntario de la admisión de los miembros en las cooperativas de productores y declaró que se aplicarían medidas extremas contra de cualquier intento de violar este principio. No puede haber ninguna duda de que la decisión del Pleno del Comité Central aclarará el asunto del desarrollo de las cooperativas de productores de las zonas rurales y en gran medida bajará de raíz cualquier intento del enemigo de clase para causar confusión en este asunto.

Un lugar importante en las decisiones del Pleno del Comité Central tuvieron que ver con las grandes explotaciones en manos del Estado; en dicho Pleno del Comité Central se desarrollaron medidas para el rápido desarrollo de la agricultura por el socialismo y entre ellas se decidió aumentar la ayuda a las familias campesinas de las granjas de propiedad estatal.

Durante los cuatro días en que estaba en sesión, el Pleno del Comité Central revisó concienzudamente el camino por el que el partido está llevando a las masas trabajadoras de Polonia sobre la base de la unidad de acción en todo el Blok Demokratyczny –Bloque Democrático– [4]. Nuestra idea que guía este camino es la idea de la Polonia Popular, el desarrollo en la dirección de un nuevo sistema social. Y este nuevo sistema es el socialismo.»

Anotaciones de «Bitácora (M-L)»

[4] Así describió Enver Hoxha el proceso llevado en Polonia concerniente a la misión histórica de unificar a la clase obrera polaca en un sólo partido:

«Cuando se desarrolló el congreso de unificación del Partido Obrero Polaco y el Partido Socialista Polaco en diciembre de 1948, Bierut y los demás dirigentes y delegados desenmascararon y golpearon los puntos de vista de Gomułka. Nuestro partido había enviado un representante a este congreso, quien, de regreso a Albania, nos habló de la actitud arrogante y porfiada que allí adoptó Gomułka. Władysław Gomułka fue desenmascarado, pero sin embargo, como se vino a decir: «se le tendió una vez más la mano», y fue elegido miembro del Comité Central. Según palabras de un polaco que acompañaba a nuestro camarada, Gomułka había mantenido durante aquellos días un largo téte-á-téte con Ponomarenko, secretario del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética, que asistía al congreso, y, por lo visto, Ponomarenko había persuadido a Gomułka de hacer su autocrítica. Pero el tiempo confirmó claramente que éste no había renunciado a sus puntos de vista, y más tarde fue condenado también por su actividad contra el Estado». (Enver Hoxha; Los jruschovistas, 1982)

Pero como el albanés comenta, la autocrítica de Władysław Gomułka no duro mucho, y para 1951 fue condenado a la cárcel por sus actividades abiertamente antisocialistas. En cuanto al proceso de formación del partido unificado del proletariado en Polonia, el albanés fue muy crítico con la forma en que se llevaron las unificaciones de los partidos obreros en Polonia y otros países, y piensa que pese a que quizás se lograra exitosamente persuadir ideológicamente a gran parte de las masas socialdemócratas, no se puede decir lo mismo de sus dirigentes. En el caso de Polonia, señalaba la influencia que a la postre ejercieron los grandes dirigentes socialdemócratas en el ascenso del revisionismo, ya que servirían de apoyo al jruschovismo para traer de vuelta y a la cabeza del partido a Władysław Gomułka en 1956:

«Quizá una cosa así fuese necesaria para unir al proletariado bajo la dirección de un partido único, pero esta unión debía realizarse a través de un gran trabajo ideológico, político y organizativo para que los ex miembros de los demás no sólo fuesen asimilados, sino, lo que es más importante, fuesen educados profundamente en las normas ideológicas y organizativas marxista-leninistas. Pero esto no se produjo ni en Polonia, ni en Hungría ni en otros países, y de hecho lo único que pasó fue que los miembros de los partidos burgueses cambiaron de nombre, se hicieron «comunistas», conservando sus viejos puntos de vista, su vieja concepción del mundo. Así, los partidos del proletariado no sólo no se reforzaron, sino que por el contrario se debilitaron, pues ahí arraigaron con sus puntos de vista los socialdemócratas y los oportunistas, caso de Cyrankiewicz, Marosan, Grotewohl, etc». (Enver Hoxha; Los jruschovistas, 1982) (Bolesław Bierut; Para lograr la completa eliminación de las desviaciones derechistas y nacionalistas, 1948)

lunes, 9 de noviembre de 2015

La crítica y la autocrítica fortalecen al partido; Bolesław Bierut, 1948


«A pesar de las vacilaciones oportunistas y nacionalista del camarada Gomułka que fueron especialmente pronunciadas después de la Iº Conferencia de la Kominform de 1947, el Comité Central del partido elaboró una línea política correcta, custodiando los principios ideológicos marxistas del Partido Obrero Polaco y fortaleciendo los vínculos del partido con la clase obrera.

Como resultado de esta línea correcta, nuestro partido ha mejorado considerablemente su prestigio entre las masas, y, sobre todo, entre la clase obrera. Esto se reflejó en la campaña para las elecciones sindicales y comités de fábrica. Esto se vio reflejado en la masa de los campesinos en las elecciones de las cooperativas. Además, el rápido crecimiento de nuestras filas es una indicación de la creciente confianza de las masas en nuestro partido.

Sin embargo, sería un abandono de los principios del marxismo si nosotros, que estamos considerando la cuestión de la desviación derechista-nacionalista de en nuestro partido, no pudiéramos criticar las graves carencias y errores en todas las ramas principales de nuestro partido, empezando por la política del propio Buró Político.

Aquí debemos detenernos en tener en cuenta que las tendencias oportunistas y derechistas del camarada Gomułka no siempre se rechazaron con energía suficiente por la dirección del partido antes de que se convirtiera finalmente en una desviación. La experiencia de nuestro partido tiende a justificar plenamente la tesis avanzada hace diez meses de la declaración de la Kominform, la cual aludía que:

«El peligro principal que enfrenta la clase obrera en la actual coyuntura es la subestimación de sus propias fuerzas y la sobreestimación de las fuerzas del enemigo». (Andréi Zhdánov; Sobre la situación internacional; Informe en la Iº Conferencia de la Kominform, 22 de junio de 1947)

El Comité Central del partido no analizó la relación entre el crecimiento de las fuerzas del socialismo, la producción a pequeña escala y los elementos capitalistas en la economía de las zonas rurales, presentando así una falta de claridad en la política del partido. El Comité Central, del mismo modo, no era lo suficientemente fuerte para repeler las concepciones oportunistas sobre la convivencia y el desarrollo de los «tres sectores» en nuestra economía, ideas que se propagaron libremente y que se expresaron en las diferentes ramas del partido. Esto dio lugar a una actitud de tolerancia por parte de la dirección del partido a ciertos casos de abandono de la nítida lucha de clases en el campo la cual debe encargarse en su ejercicio teórico y práctico de frenar el crecimiento de elementos capitalistas en el campo. Todo esto sólo podría dar lugar a que las organizaciones del partido perdieran las vistas correctas de las perspectivas revolucionarias, a un debilitamiento de la militancia de clase en determinadas secciones, en teoría la muerte por la lucha de clases.

Un claro ejemplo de la subordinación derechista y la tendencia oportunista de pasar por alto las contradicciones de clase en el campo fue la introducción de un precio fijo para todos los campesinos de los servicios de maquinaria agrícola en las estaciones de maquinaría. Esto sólo podría dar lugar a una distorsión de la idea de que las estaciones de máquinas son un arma para proteger a los campesinos pobres, daba la impresión de que nuestro partido no tiene el coraje suficiente como para frenar la explotación del campesinado rico.

Una ausencia similar de diferenciación de clases también se reflejó en la materia de la apelación a los campesinos para dar asistencia de mutua vecindad.

Finalmente, el liderazgo del partido falló en no criticar su política rural en cuanto al establecimiento de los territorios liberados. En consecuencia, los campesinos ricos ganaron una posición privilegiada en la campaña de reasentamiento.

La actitud tolerante de la dirección del partido respecto a los errores derechistas-nacionalistas del camarada Gomułka especialmente a sus tendencias a diferencias el camino de la democracia popular de la ruta ya seguida por la Unión Soviética y, derivando de ello, al oportunismo de pasar por alto la nitidez de la lucha de clases en el desarrollo de la democracia popular, sólo pudo tener un efecto negativo en las actividades prácticas del partido y en la educación de sus miembros.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Las fuente de los errores de Gomułka; Bolesław Bierut, 1948


Władysław Gomułka

«Lo que caracteriza los errores del camarada Gomułka, que como se señala en la resolución del Pleno del Comité Central, no son errores aislados o accidentales, sino que son en definitiva el reflejo propio de los puntos de vista de un carácter derechista-nacionalista, debido a sus contradicciones internas.

Cada uno de nosotros debemos hacernos la pregunta: ¿cuáles son las fuentes de estos errores? ¿Cuáles son sus raíces y por qué han llegado plenamente a la superficie precisamente durante los últimos meses?

En su razonamiento, el camarada Gomułka está influenciado por un particularismo nacional, por un espíritu nacional que le limita, que le estrecha el horizonte político y no le permite ver el estrecho lazo que existe en la época actual entre las aspiraciones nacionales y las aspiraciones internacionales; por ello ha acabado en conclusiones políticas falsas y muy perjudiciales en la práctica.

He ahí la tendencia, en su valoración del movimiento de la clase obrera polaca, a separar la lucha por la independencia de la lucha del proletariado; de ahí la interpretación errónea de la naturaleza de la democracia popular, y de las transformaciones que se producen y deben producirse en su seno, de ahí también el deslizamiento a posiciones que justifican un «equilibrio» entre la democracia liberal burguesa y la democracia socialista.

He ahí, como se ha señalado en la resolución, dicha tendencia a pasar en silencio o traficar con la verdadera esencia del el camino polaco hacia el socialismo, que es la siguiente; a pesar de ciertas características, nuestro proceso no es algo cualitativamente diferente de la trayectoria general del desarrollo hacia el socialismo, sino que slo difiere en la forma de la trayectoria general de desarrollo, una diferencia que de por sí surge precisamente por la victoria previa del socialismo en la Unión Soviética, una diferencia que se puede basar en la experiencia previa de la construcción socialista en la Unión Soviética, teniendo en cuenta las posibilidades que ofrece el nuevo período histórico y de las condiciones específicas de la evolución histórica de Polonia.

He ahí que dentro de estos graves errores, el camarada Gomułka también falla en la comprensión de la esencia de las relaciones que unen a los países de democracia popular con la tierra del socialismo victorioso de la Unión Soviética, y que la profunda solidaridad permanente de intereses en sus relaciones que difieren sustancialmente de las existentes entre las democracias populares y los países capitalistas [2].

He ahí, la falta de comprensión de la esencia de la lucha por la soberanía polaca que se ve amenazada por la expansión por parte del imperialismo estadounidense y su agencia alemana.

Los errores emanan de una posición absolutamente falsa y antileninista en la cuestión nacional, del resultado también de una posición oportunista y absolutamente falsa en la cuestión campesina. Debemos prestar atención a que hay una analogía sorprendente en los fenómenos similares que no han sido frenados y que acabaron en un degeneración total para Yugoslavia. Los lazos de parentesco entre estos fenómenos no son fortuitos, porque son del mismo origen.

¿Cuál es la explicación plausible para el hecho de que estos errores se hicieron evidentes desde hace muy poco?

Mientras que nuestro partido estaba luchando contra las fuerzas fascistas reaccionarias que trataban con frecuencia restaurar el gobierno terrateniente-capitalista de forma violenta y directa, el oportunismo ideológico del pensamiento del camarada Gomułka obviamente no era evidente. Durante ese período, sin duda, el camarada Gomułka prestó un gran servicio al partido. Sin embargo, a medida que fueron aplastadas las fuerzas esenciales de la reacción fascista, la democracia popular en Polonia entró en una nueva fase de desarrollo.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

El Partido Obrero Polaco en la lucha por la Polonia Popular; Bolesław Bierut, 1948


«Era lógico que durante el período en que Hitler se preparaba para un ataque en Europa, era posible que dicho ataque tocara de lleno a Polonia, por lo que por ello el partido comunista tuvo que adelantar la consigna de la defensa de la independencia de Polonia, lo que hizo correctamente. En esos momentos, hubo un cambio fundamental como tal en los problemas referentes a la lucha de clases. Un frente nacional común se debía formar para afrontar la lucha contra los buitres imperialistas que se esforzaban por imponer su voluntad a las naciones más débiles. Desde ese momento la guerra toma un carácter diferente, de liberación nacional, una guerra justa contra el más peligroso enemigo de la vista en situación; los saqueadores imperialistas. Esta fue precisamente la posición adoptada por el Partido Obrero Polaco en el momento de su creación –en 1942–.

Retomando su posición en la vanguardia de la lucha de liberación nacional, el Partido Obrero Polaco ligó la lucha por la liberación del país, con la lucha por la conquista del poder del pueblo trabajador, dirigido siempre por la clase obrera. La formación de la Kraiowa Rada Narodowa –Consejo Nacional– para representar a la gente, era una expresión de esto.

Durante el período de la lucha por el poder político a través de la Kraiowa Rada Narodowa –Consejo Nacional– y sus órganos locales, se logró alcanzar la cooperación exitosa de las fuerzas internas de los trabajadores polacos de la ciudad con el campo con las fuerzas revolucionarias del Estado soviético, la cual –dicha cooperación– se desarrolló como una fuerza armada sobre la que se sustentaría el orden socialista, es decir, el orden del que surgió de la dictadura del proletariado. Es precisamente una de estas características –la cooperación de las fuerzas revolucionarias locales e internacionales– por lo que se pudo desarrollar esta forma específica del poder político que hemos llamado democracia popular en Polonia y otros países. No hay ninguna duda sobre el carácter de clase de estas fuerzas y el carácter de clase del poder político en los países de democracia popular, un poder que se basa en la hegemonía de la clase obrera, que se mueve a la cabeza del amplio frente de las personas trabajadoras, sobre todo hablando de los campesinos pobres y medios.

Al mismo tiempo, cuando se formó el Kralowa Rada Narodowa –Consejo Nacional–, ciertos camaradas de nuestro partido subestimaron la verdadera relación de fuerzas entre las clases, y en especial la importancia de la lucha por el poder político de la cooperación de estas fuerzas con la fuerza armada de la Unión Soviética como fuerza revolucionaria y liberadora, no sólo como un aliado militar, sino como un aliado de la clase en nuestro conflicto clasista a resolver.

La estimación incorrecta de la particular relación de fuerzas de clase resultó en varias vacilaciones, por ejemplo se reflejó en lo que fue el intento de distorsionar la concepción del Kraiowa Rada Narodowa –Consejo Nacional–. Esto se indica en el punto 5 de la resolución Pleno del Comité Central de aquellos días.

La naturaleza de estas vacilaciones se ve mejor desde el artículo del camarada Benkowski: «Nuestra posición», publicado en el órgano central de nuestro partido: «Tribuna Wolnosti», durante el 1 de julio de 1944, artículo publicado por supuesto con el consentimiento del camarada Gomułka.

En este artículo se determina la posición del partido en la cuestión principal sobre el poder político en la víspera de la liberación de Polonia. Pero no llevaba en sí la correspondiente esencia del poder político para el Kraiowa Rada Narodowa –Consejo Nacional–, sino otra cosa muy distinta. En la víspera de la liberación de Polonia, en un momento decisivo en la lucha por el poder estatal, se observa que el autor de este artículo basa su posición sobre la colaboración con los grupos políticos que eran de hecho el apoyo de la reaccionaria banda derechista del Polskie Stronnictwo Ludowe –Partido Campesino Polaco– encabezado por Stanisław Mikołajczyk, y el Centralni Comitet Ludowa –Comité Central Popular–, que fue una creación subversiva del gobierno burgués exiliado en Londres y cuando su creación no tenía otro objetivo que socavar a la Kariowa Rada Narodowa –Consejo Nacional– que los comunistas habían creado. Esto sólo puede ser calificado como un rechazo oportunista de la consigna de poner la lucha del pueblo trabajador sobre el liderazgo de la clase obrera, como un intento, en este momento decisivo, de abandonar el frente de la lucha organizada y dirigida por nuestro partido que era el pivote y el líder de la Armia Ludowa –Ejército Popular– y del Kraiowa Rada Narodowa –Consejo Nacional–.

En el momentos en que el pueblo trabajador se disponían a introducir nuevas leyes revolucionarias confiando en el poder del Estado creado en los ardores de la lucha, y siempre bajo la dirección de la clase obrera, el autor del artículo se limitaba a persuadir a la reacción de la necesidad de una forma constitucional que asegure la hegemonía de Stanisław Mikołajczyk. ¿Qué oferta oportunista salió lamentablemente de boca de nuestro partido en aquellos momentos? Leamos:

«La presión de estas fuerzas debe estar en la dirección de la eliminación inmediata de las personas contra las posiciones que han incautado ilegalmente la cabeza del Estado –por ejemplo, presidente, comandante en jefe– quienes no cuentan con el apoyo de la gente, que siguen una política contraria a los intereses elementales de Polonia, es decir, en contra de la reorganización del gobierno de acuerdo con las exigencias de la democracia polaca». (Benkowski; Nuestra posición, publicado en Tribuna Wolnosti, durante el 1 de julio de 1944)

Y así, en palabras de este nefasto artículo, lograríamos la reorganización del reaccionario gobierno de Londres, lograríamos una reorganización de los puestos de presidente y comandante en jefe con el fin de asegurar los puestos a Stanisław Mikołajczyk, Jan Kwapińskiy y otros líderes reaccionarios del Polskie Stronnictwo Ludowe –Partido Campesino Polaco–. Tal era el programa oportunista propuesto por el grupo derechista en nuestro partido en el momento de la lucha por el poder del Estado, un programa al cual el camarada Gomułka no se opuso sino que aplaudió.

Debo decir que esta llamada «nuestra posición» no es la posición del partido, sino del grupo de la derecha en el partido como se demostraría. Durante ese período, el partido se dejó la piel formando los cuerpos locales de la Rada Narodowa –Consejo Nacional–, así como los nuevos destacamentos de la Armia Ludowa –Ejército Popular– en todo el país. Consolidó exitosamente tanto a obreros como a campesinos en una alianza no por grandes combinaciones dubitativas sino a través de la lucha de masas y el trabajo organizativo en cuerpos inferiores pero compactos. Nuestro partido preparó con confianza la lucha por el poder estatal. No había ninguna indicación de que nadie en las organizaciones inferiores dudaba del resultado victorioso de esta lucha. ¿Por qué entonces el grupo oportunista en nuestra dirección del partido apoyado por el camarada Gomułka buscaba otros medios? Creo que puedo señalar brevemente dos razones principales para esta falta de fe.

En primer lugar, fue el resultado de la estimación errónea en virtud de las fuerzas de la clase obrera, más precisamente una subestimación de la alianza de los obreros y campesinos, que, bajo la dirección de nuestro partido, creció y se fortaleció en la lucha contra las fuerzas de ocupación.

En segundo lugar, fue el resultado de la falta de comprensión de la esencia de los objetivos de la liberación social de la Unión Soviética, que surgen de los mismos principios ideológicos del Partido Comunista (bolchevique) de la Unión Soviética, de no llegar a entender o no querer entender el rol de ese mismo partido en el frente internacional en lo concerniente a la lucha de todos los pueblos y de todas las fuerzas democráticas contra el imperialismo. Consideramos que la gran labor de conservación de los principios ideológicos del marxismo-leninismo en los que el Partido Comunista (bolchevique) de la Unión Soviética siempre se ha guiado, y que hoy también preservan como un tesoro, determina claramente su papel de liderazgo en el frente internacional contra el imperialismo, y esto –el no captar su esencia– viene a ser una de las principales fuentes para las vacilaciones ideológicas del camarada Gomułka. Por lo tanto, nuestra crítica abierta de todo el partido hacia el camarada Gomułka es con el fin de ayudarle a él y a todos aquellos que como él, no alcanzan a comprender cuestiones que hacen que no logren superar sus vacilaciones constantes.

En este análisis crítico, no se puede dejar de señalar otros puntos de vista erróneos ya mencionados en la pasada resolución Pleno del Comité Central, vistas que llevaron gradualmente al camarada Gomułka hacia un derechismo desenfrenado, y a ser el principal miembro en liderar la desviación nacionalista de nuestro del partido.

¿Qué había detrás de las vacilaciones del camarada Gomułka, detrás de su oposición a la resolución de la Kominform que describe la plataforma ideológica de los partidos marxistas como la transformación socialista de la agricultura y la liberación de los campesinos pobres y medianos de la explotación de los kulaks y los elementos capitalistas? Su posición refleja la indudable tendencia oportunista de evitar la lucha de clases contra los elementos capitalistas del campo, una lucha sin la cual el avance victorioso hacia el socialismo es imposible.

La misma tendencia oportunista es manifiestamente evidente en las recientes declaraciones del camarada Gomułka sobre la cuestión de la fusión del Partido Obrero Polaco y el Partido Socialista Polaco, y los métodos por los cuales los dos partidos obreros polacos pueden unirse en uno. Sus declaraciones revelan la concepción errónea de que los dos partidos pueden unirse sin primero eliminar a los elementos ideológicos derechistas existentes consolidados entre un sector de los viejos cuadros del Partido Socialista Polaco, quienes en un pasado no muy lejano estuvieron conectados todos ellos en el viejo Partido Socialista Polaco; Libertad, Igualdad e Independencia [1], se revela como decimos, la creencia de que podemos unirnos con dicho partido sin una fuerte lucha contra la influencia de la ideología extraña.

Uno no puede dejar de ver en esto una recaída en las concepciones oportunistas socialdemócratas que no han sido completamente erradicadas, que precisamente intentamos separar a la hora de unirnos con el Partido Socialista Polaco, unas concepciones liberales contra las cuales nuestro partido debe seguir librando una lucha irreconciliable». (Bolesław Bierut; Para lograr la completa eliminación de las desviaciones derechistas y nacionalistas, 1948)

Anotaciones de «Bitácora (M-L)»

[1] Cuando Bolesław Bierut habla de la influencia en el Partido Socialista Polaco de los viejos cuadros en el Partido Socialista Polaco; Libertad, Igualdad e Independencia, se refiere al nombre que tuvo el Partido Socialista de Polonia desde 1939 a 1944. A partir de entonces, el partido sufrió una ruptura en su seno; por un lado Edward Osóbka-Morawski líder del ala derecha partidario de formar una alianza con el Partido Campesino Polaco de Stanisław Mikołajczyk contra el Partido Obrero Polaco de Bolesław Bierut, por el otro el ala izquierda del partido liderado por Józef Cyrankiewicz, partidario de una alianza con los comunistas. El partido se escindió, y cada parte arengó por sus respectivos objetivos. Para diciembre de 1948 lo que fue el ala izquierda del Partido Socialista Polaco y el Partido Obrero Polaco se fusionaron dando lugar al Partido Obrero Unificado Polaco. 

lunes, 2 de noviembre de 2015

Evaluación leninista del movimiento de los trabajadores polacos; Bolesław Bierut, 1948


«En lo concerniente al repaso de la historia de nuestro movimiento, el trabajo incorrecto y antimarxista de estimación que se le dio en el informe del camarada Gomułka, nos llamó la atención en el partido tomándonos dicho informe y sus conclusiones por sorpresa como si se tratara de un rayo que en un segundo te atraviesa, ese mismo «rayo» atravesó de una, como si de un tronco se tratara, toda la teoría y práctica del partido bolchevique encabezado por Lenin.

Lenin, acompañado de su profunda inteligencia, siguió el desarrollo del movimiento revolucionario polaco y llegó a conclusiones y lecciones sobre la experiencia de nuestro movimiento –tanto de sus logros y errores–, analizando todo de manera exhaustiva, sabiendo esto, podemos nosotros extraer conclusiones generales a partir del estudio de estos trabajos teóricos.

Él dio estimaciones críticas de diversas tendencias en el movimiento obrero polaco, estimaciones que son inigualables por su comprensión y análisis marxista. Expuso las raíces ideológicas de las teorías sectarias de Rosa Luxemburgo, teorías que distorsionan la actividad del partido político revolucionario marxista, cuyas consecuencias vio que estaban afectando por entonces al Partido Socialdemócrata de Polonia y de Lituania –aunque estos no eran consistentemente marxistas–. Él denunció implacablemente la esencia chovinista y nacionalista burguesa de la derecha en el Partido Socialista Polaco como agentes de la burguesía en la clase obrera. Con toda probabilidad, no existe una sola sección del movimiento revolucionario que fuera sometida a una estimación tan completa en los artículos de Lenin y el resto de sus trabajos teóricos como el movimiento revolucionario polaco. No hay nada sorprendente en esto. Lenin conoció a los líderes de nuestro movimiento, se reunió con ellos una y otra vez en los congresos y conferencias del partido, escuchó sus discursos y siguió sus declaraciones durante una serie de años. Por lo tanto, hasta ahora, no ha habido un análisis más penetrante de nuestro movimiento y sus tradiciones, un análisis basado en los métodos del materialismo histórico, que el dado y registrado en las obras de Lenin.

No hay duda de que el informe escrito en junio de 1948 por el camarada Gomułka fue una revisión consciente de la estimación leninista entorno a la historia de nuestro movimiento, una revisión sobre la base de la ruptura completa entre la lucha de liberación nacional y la lucha de clases. En respuesta a los argumentos expuestos por todos los miembros del Buró Político sin excepción, el camarada Gomułka anunció su renuncia al cargo de Secretario General del partido sin llegar a discutir los fundamentos de la materia. Fue tan sólo después de verse sometido a fuertes críticas, y durante la reciente sesión Plenaria del Comité Central, que el camarada Gomułka empezara a través de un largo discurso a dar muestras de un cambio de actitud como un intento de reconsiderar la posición que había mantenido hasta ahora, una posición que había mantenido con más o menos fuerza hasta ahora, una posición que era y es fundamentalmente peligrosa.

Camaradas, la estimación de las tradiciones históricas del movimiento obrero en Polonia según el camarada Gomułka es unilateral e incorrecta. Se presenta el principal problema de la independencia de Polonia sin vincularla con la lucha de clases del proletariado. Pero si vemos el movimiento obrero revolucionario de Polonia, al haber luchado por la emancipación nacional, creó a su vez patrones para lograr objetivos de largo alcance. Si uno analiza, el proletariado se esforzó por derrocar el poder burgués y el orden capitalista logrando la conquista del poder político y la real independencia. Y hay que recordar que en esta lucha se encuentra no sólo la resistencia frenética de la burguesía, sino también la igualmente fuerte resistencia de los agentes burgueses que estaban activos en el movimiento obrero. Ahí, el ala derecha del Partido Socialista Polaco ocupó el primer lugar entre estos agentes, y ahora se verá la importancia de este último vínculo con las posiciones antimarxistas del camarada Gomułka.

Los dirigentes del ala de derecha del Partido Socialista Polaco se asocian estrechamente en los mismos objetivos que los pilsudskyitas; toman una actitud clara pero reaccionaria ante la consigna de independencia, una consigna que parte de un concepto netamente burgués que era y es completamente diferente de las opiniones de los obreros del Partido Socialista Polaco y a las de su sección del ala izquierda.

Para el liderazgo de ese partido, esta consigna fue la principal arma para dividir el movimiento obrero, un arma dirigida contra la clase revolucionaria que corresponde en sus objetivos a los intereses políticos de la burguesía.

La burguesía polaca considera que el Estado nacional, aunque limitado y dependiente de los países que habían desmembrado Polonia en el pasado, lo toman como algo esencial para ellos mismos desde el punto de vista de afianzar su propio poder político. De acuerdo con este objetivo de la burguesía, la tendencia de derecha del Partido Socialista Polaco era tratar de limitar el desarrollo del movimiento revolucionario a la mera victoria de la independencia, intentando plantear dicho límite como base y defensa para un futuro Estado burgués tras la Segunda Guerra Mundial, en el marco del cual la clase obrera podría desarrollar más sus consignas políticas y económicas bajo un Estado pero siempre a través de tácticas –y límites a sufrir– parlamentarias burguesas.

Tal era la diferencia de principio también entre los objetivos y las tareas de las dos tendencias opuestas en el movimiento sindical en Polonia.

Y ante este panorama, el camarada Gomułka estaba dispuesto a tomar partida en el juego a través de esta concepción no leninista abanderada por el Partido Socialista Polaco, tomando la lucha por la independencia como «la base ideológica para lograr un partido unido».

La ausencia de una orientación revolucionaria y de clase en el razonamiento del camarada Gomułka sobre la cuestión de la independencia y su obstinación en función de una posición que fue claramente errónea, dio lugar a que él pasara por alto lo decisivo y el significado real de lo que fue la victoria de la revolución bolchevique de 1917 en Rusia para la independencia de Polonia. En respuesta al proyecto de resolución del Buró Político y oponiéndose a él, el camarada Gomułka declaró:

«Yo no puedo estar de acuerdo con la tesis de que la concepción del Partido Socialista Polaco sobre la independencia se haya convertido en un obstáculo, y cuando la cuestión que se plantea, ¿cuál concepción ha sido victoriosa?». (Władysław Gomułka; Informe en el Pleno del Comité Central del Partido Obrero Polaco, julio de 1948)

Y así el camarada Gomułka respondió a esta pregunta:

«La concepción del Partido Socialista Polaco sobre la independencia era una concepción nacionalista burgués pero como tal no estaba errada, sino que estaba en lo cierto en 1918. Esto no significa en absoluto que se altere el hecho de que Polonia recibió su independencia como resultado de la revolución rusa y el movimiento revolucionario en Europa». (Władysław Gomułka; Informe en el Pleno del Comité Central del Partido Obrero Polaco, julio de 1948)

Este tipo de puntos de vistas escolásticos predominaron y lo siguen haciendo dentro del pensamiento del camarada Gomułka, mostrando así que se había desplazado a una plataforma muy peligrosa, claramente ajena al marxismo.

A continuación de esto, el camarada Bierut sin ser condescendiente, trató la falsa actitud del camarada Gomułka sobre el tema de las consignas propuestas por el Partido Comunista de Polonia entre las dos guerras mundiales. Un ejemplo de cómo se movieron estos debates sería esta cita que el camarada Bierut, o séase yo, pronuncié:

«El partido comunista ha sido un partido revolucionario, marxista y es difícil de entender cómo un pretendido marxista puede llegar a acusar al partido de vincular la cuestión de la independencia y el gobierno de la revolución proletaria y la dictadura del proletariado, como algo no intrínseco de por sí». (Bolesław Bierut; Informe en el Pleno del Comité Central del Partido Obrero Polaco, julio de 1948) (Bolesław Bierut; Para lograr la completa eliminación de las desviaciones derechistas y nacionalistas, 1948)

jueves, 2 de abril de 2015

La cuestión de la hegemonía de la clase obrera en la guerra de liberación nacional y su deber de entrelazar dichas tareas con las próximas tareas socialistas

Bolesław Bierut, Secretario General del Partido Obrero Unificado de Polonia de 1948-1956

«El hecho de que la agitación social en las democracias populares haya decidido y resuelto un número de las tareas clásicas de la revolución democrático-burguesa –como por ejemplo la liquidación de las supervivencias feudales en la agricultura– no implica en ningún caso que se cambie su carácter de revolución socialista, durante la gran Revolución Socialista de Octubre de 1917, también se resolvieron «de pasada» una serie de tareas de este tipo.

No hay duda de que el punto de partida para la formación del ala desviacionista de derecha y nacionalista dentro de los partidos comunistas es precisamente la negación del hecho de que la gran convulsión social que se ha logrado en las democracias populares tiene el carácter de una revolución socialista. Los desviacionistas derechistas y nacionalistas no desean ver el contenido fundamental socialista y revolucionario de esta agitación; ellos intentan traer a primer plano el hecho de la agitación social solo estaría conectado con la guerra de liberación nacional. Esta es la fuente del oportunismo en el tratamiento de cuestiones como la del frente nacional, sus funciones y quién es la vanguardia ahí. Correctamente el camarada Bierut al desenmascarar el oportunista, derechista y nacionalista soporte que el camarada Gomułka daba a estas tesis, caracterizó este oportunismo de la siguiente manera:

«¿En qué consiste el oportunismo en lo que concierne a la cuestión del frente nacional? En el hecho de que se pierde de vista la hegemonía de la clase obrera. Aquí reside el error, el soporte real del oportunismo. (...) Al igual que todos los partidos revolucionarios en todo el mundo, nunca hemos planteado la consigna del frente nacional como otra cosa que un frente en el que la clase obrera y su partido es guía, líder y jefe. Cualquier otra forma de comprender el frente nacional debe ser calificado de oportunista. Este oportunismo radica en las espaldas de un cierto número de los camaradas que más tarde cometieron errores de carácter derechista, nacionalista y oportunista en numerosos sectores de trabajo. En su posición de mal enfoque sobre el frente nacional emergía el rasgo que les llevó a tales errores». (Boleslaw Bierut; Discurso en el IIIº Pleno del Comité Central del Partido Obrero Unificado de Polonia, 13 de noviembre de 1949)

La negación de la hegemonía del proletariado y de sus objetivos socialistas en el frente nacional está estrechamente relacionado con el planteamiento de los desviacionistas derechistas y nacionalistas hacia una reducción de las tareas de la clase obrera, a unas tareas de de la clase obrera donde exclusivamente se limita a las tareas de la guerra de liberación, a las tareas de la revolución democrático-burguesa; esto está estrechamente ligado con la negación del hecho de que la agitación que tuvo lugar en las democracias populares es del mismo tipo que la de la Gran Revolución Socialista de Octubre de 1917.

Esto está conectado con el intento de contraponer constantemente el camino de las democracias populares al camino soviético, está unido con el plan que actúa en contra de la profundización, agitación, y extensión de la severa lucha de clases que alcance a los kulaks y logre la entrada decisiva del país en el camino de la construcción socialista tanto en la ciudad como en el campo. Por último, se conecta con la creación de teorías radicalmente falsas que consideran el sistema de democracia popular como una «tercera vía», como un camino intermedio entre el camino capitalista y camino soviético». (Hilary Minc; Las democracias populares en Europa del Este, 1949)

jueves, 5 de marzo de 2015

La historia ha mostrado que si los revolucionarios no hacen sus deberes será aprovechada por otras más reaccionarias

Demostraciones y disturbios antigubernamental en Polonia, noviembre de 1982

«La revuelta de los obreros de Polonia [1] corroboró 
dos cuestiones capitales y de importancia de principios. Mostró que la fuerza de la clase obrera está en condiciones de acabar con un poder reaccionario, sea éste revisionista o capitalista [mejor dicho sería: capitalista vestido de socialismo o abiertamente capitalista - Bitácora (M-L)].

Por otro lado demostró que el factor subjetivo, la fuerza política que dirige a la clase obrera, desempeña un papel decisivo. En el caso de «Solidaridad
», la clase obrera está manipulada y dirigida por la iglesia católica y la reacción polaca y mundial, que luchan por establecer otro régimen revisionista-capitalista a través de un camino erizado de peligros y de trágicas sorpresas. En caso contrario, si ese factor subjetivo fuera un verdadero partido comunista marxista-leninista, la clase obrera polaca llevaría a cabo una revolución proletaria e instauraría la dictadura del proletariado.

El camino de liberación de la clase obrera y del pueblo de Polonia, así como de los de todos los demás países revisionistas, de la explotación capitalista y de la opresión extranjera no es ni el de la conciliación con el régimen revisionista en el Poder y con la esclavitud del socialimperialismo soviético, ni el de la unión con el capital y la reacción occidentales. La lucha abierta y resuelta de las masas populares, bajo la dirección de la clase obrera, encabezada por un verdadero partido marxista-leninista, es el único camino que permite asegurar tanto el desarrollo de la economía, como la libertad y la independencia del país, como la restauración del socialismo.

La agudización de las contradicciones entre las potencias imperialistas, así como con sus socios en los respectivos bloques militares y económicos, conduce cada vez más a nuevas tensiones y conflictos, a guerras de carácter local y general por un nuevo reparto de los mercados, de las fuentes de materias primas y de las zonas de influencia. Esta es una ley del desarrollo del capitalismo.

Mas las contradicciones y los conflictos interimperialistas 
causan también el debilitamiento del sistema imperialista en su conjunto y en eslabones concretos de él. Corresponde a las fuerzas conscientemente revolucionarias saber aprovechar las situaciones creadas por estas contradicciones para movilizar a las masas, para hacerlas conscientes y lanzarlas a la lucha y la revolución». (Enver Hoxha; Informe en el VIIIº Congreso del Partido del Trabajo de Albania, 1 de noviembre de 1981)

Anotación de Bitácora (M-L):

[1] Para saber más sobre las revueltas de los obreros polacos y las fuerzas que entraban en juego véase la obra de Enver Hoxha: 
«¿Qué se oculta tras las huelgas de los obreros de los puertos polacos del Báltico?» de 1980.

jueves, 8 de mayo de 2014

Las desviaciones de derecha y nacionalistas en la dirección del partido; orígenes y medios de superarlas; Resolución del Comité Central del Partido Obrero Polaco; 1948

Tras la Segunda Guerra Mundial, en el Partido Obrero Polaco, se formo una tendencia de similar corte al del Partido Comunista de Yugoslavia y la tendencia titoista. En el trabajo de detección y eliminación de la desviación derechista-nacionalista en el Partido Obrero Polaco, trabajo que cubrió inicialmente los meses de julio y agosto de 1948, tuvo un papel central la figura del marxista-leninista Bolesław Bierut, quién denunció la tendencia de Władysław Gomułka y allegados.

En su informe de septiembre de 1948 al Pleno del Comité Central, que ya publicamos, describía así la fuente de las desviaciones acaecidas:

«En su razonamiento, el camarada Gomułka está influenciado por un particularismo nacional, por un espíritu nacional que le limita, que le estrecha el horizonte político y no le permite ver el estrecho lazo que existe en la época actual entre las aspiraciones nacionales y las aspiraciones internacionales; por ello ha acabado en conclusiones políticas falsas y muy perjudiciales en la práctica.

De ahí la tendencia, en su valoración del movimiento de la clase obrera polaca, a separar la lucha por la independencia de la lucha del proletariado; de ahí la interpretación errónea de la naturaleza de la democracia popular, y de las transformaciones que se producen y deben producirse en su seno, de ahí también el deslizamiento a posiciones que justifican un «equilibrio» entre la democracia liberal burguesa y la democracia socialista.

Por lo tanto, como se ha señalado, dicha tendencia a pasar por alto o a aminorar el camino polaco hacia el socialismo pretende traficar con la verdad, que es la siguiente; a pesar de ciertas características específicas, nuestro proceso no es algo cualitativamente diferente de la trayectoria general de desarrollo hacia el socialismo, el cual sólo difiere en la forma de la trayectoria general de desarrollo, una diferencia que de por sí surge precisamente por la victoria previa del socialismo en la Unión Soviética, una diferencia que se puede basar en la experiencia previa de la construcción socialista en la Unión Soviética, teniendo en cuenta las posibilidades que ofrece el nuevo período histórico y de las condiciones específicas de la evolución histórica de Polonia.

Observamos dentro de estos graves errores, que el camarada Gomułka falla en la comprensión de la esencia de las relaciones que unen a los países de democracia popular con la tierra del socialismo victorioso de la Unión Soviética, y que la profunda solidaridad permanente de intereses en sus relaciones que difieren sustancialmente de las existentes entre las democracias populares y los países capitalistas. Y también de camino, vemos la falta de comprensión de la esencia de la lucha por la soberanía polaca que se ve amenazada por la expansión por parte del imperialismo estadounidense y su agencia alemana. 

Los errores emanan de una posición absolutamente falsa y antileninista en la cuestión nacional, del resultado de una posición oportunista y absolutamente falsa en la cuestión campesina. Debemos prestar atención a que hay una analogía sorprendente en los fenómenos similares que no han sido frenados y que acabaron en un degeneración total para Yugoslavia. Los lazos de parentesco entre estos fenómenos no son fortuitos, porque son del mismo origen». (Bolesław Bierut; Para lograr la completa eliminación de las desviaciones derechistas y nacionalistas, 1948)

Este presente documento, que es la resolución del partido del Pleno del Comité Central de septiembre de 1948 es, un añadido para el estudio y comprensión del revisionismo polaco, que llegaría de la mano de Władysław Gomułka con su ascenso al poder en 1956. Y al mismo tiempo como decía Bierut: «debemos prestar atención a que hay una analogía sorprendente» entre el revisionismo yugoslavo y el revisionismo polaco, ya que este ejercicio marxista-leninista de exposición de sus características y males, nos hará ver la conexión entre sus teorías.

El documento:


Las desviaciones de derecha y nacionalistas en la dirección del partido; orígenes y medios de superarlas

Reunido del 31 de agosto al 3 de septiembre de 1948 el Comité Central del Partido Obrero Polaco, después de haber escuchado el informe del camarada Bolesław Bierut sobre: «Para lograr la completa eliminación de las desviaciones derechistas y nacionalistas», y después de una profunda discusión, adoptó, por unanimidad, la siguiente resolución:

«1º El Pleno del Comité Central del partido de junio de 1948 puso en evidencia la existencia de desviaciones ideológicas de derecha que alcanzan a una parte de la dirección del partido. Esta desviación encontró su expresión en el informe del camarada Władysław Gomułka que contenía una apreciación errónea, antileninista del pasado del movimiento obrero polaco. A pesar de la lucha anterior del Partido Obrero Polaco contra el oportunismo, el chovinismo y la tendencia socialdemócrata, del Partido Socialista Polaco, el informe del camarada Gomułka –que no había sido sometido previamente a la aprobación del Buró Político– constituía de hecho una capitulación ideológica ante las tradiciones nacionalistas del Partido Socialista Polaco.

Obstinándose en defender sus concepciones erróneas, a pesar de la posición unánime del resto de los miembros del Buró Político, el camarada Gomułka, y solidarizándose con él los camaradas Zenon Kliszko, Władysław Bieńkowski y otros, no se han declarado formalmente de acuerdo con la apreciación crítica sobre el informe hecho por el camarada Gomułka, sino después de la discusión del Comité Central; sin embargo ninguno de ellos procedió entonces a una autocrítica sincera y consecuente, limitándose a formulaciones incompletas y desprovistas de claridad. 

A pesar de las tentativas de presentar la intervención del camarada  Gomułka en el Pleno del Comité Central del partido de junio de 1948 como una desviación accidentada, el desarrollo ulterior de los acontecimientos ha demostrado que no fue aquél un hecho aislado. En el momento de la intensificación de la crisis yugoslava, es decir, en abril y mayo, el camarada Gomułka manifestó un actitud conciliadora con relación a la dirección del Partido Comunista de Yugoslavia.

Después de la publicación de la resolución de la Kominform el camarada Gomułka no disimuló su actitud negativa con relación a la parte de la resolución que trata de los problemas de la transformación socialista de la agricultura y de la cuestión de la lucha contra la explotación de las masas campesinas y laboriosas por los elementos capitalistas del campo.